Razón puede ayudar para que recuerdo del sismo no ocasione estrés: psicóloga

Mar, 18 Sep 2018
La Mtra. Laura Cecín Vázquez da algunas recomendaciones para enfrentar este proceso
Este miércoles se cumple un año del terremoto que sacudió a siete estados de la República Mexicana
  • Alumnos de la IBERO realizan una cadena humana para llevar víveres a zonas afectadas por el sismo del 19 de septiembre de 2017 (Valentina González/IBERO).

El recuerdo del terremoto que sacudió a la Ciudad de México y seis estados más el 19 de septiembre de 2017 genera estrés, pues quienes padecieron el fenómeno natural —que dejó un saldo de 369 víctimas— reviven la catástrofe y generan imágenes fatídicas. Sin embargo, el problema no está en rememorar lo sucedido sino en dejar que los pensamientos negativos invadan la cabeza, pues alteran la vida diaria de las personas, señaló la Mtra. Laura Cecín Vázquez, especialista en neuropsicología.

Afirmó que cuando recordamos estos eventos, el cuerpo activa de forma automática 'situaciones de lucha' que provocan que la emoción invada la razón. "Por eso, cuando recordamos situaciones como la ocurrida hace un año nos sentimos nerviosos, agitados, nos duele la cabeza. Incluso hay quienes pueden llegar a tener eventos fisiológicos como nauseas”, explicó la académica del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana.

Ante esta situación, la especialista recomendó a las personas hacerse dueñas de sus pensamientos: si llega una imagen que revive un suceso negativo, es necesario localizar ese pensamiento. Una vez ubicado, se tienen que hacer algunas preguntas: ¿por qué lo estoy pensando?, ¿para qué?

“Estas preguntas activarán el pensamiento y nos permitirán hacernos consientes de las incongruencias que este pensamiento negativo nos genera y de las fatalidades que nos llevan al mismo. Con este ejercicio, ponemos un bloqueo entre nuestro pensamiento antes de que genere la emoción, porque ésta es la que finalmente nos altera". Es decir, a través de la razón podemos romper con la ansiedad, estrés y angustia de hechos impactantes como el ocurrido hace un año.

Cecín Vázquez explicó que es un tema con el que siempre tendrán que lidiar quienes vivieron estos sucesos, por lo cual recomendó a las personas observarse fuera de sí mismas para llevar a cabo una reflexión, agudizar el pensamiento más evolutivo, y evitar que la emoción se desborde y termine por controlarnos.

“A un año del sismo, es normal sentir distintas emociones porque la memoria de corto plazo está. Recordar nos hace revivir y valorar situaciones como estar aquí. Sin embargo, cuando estos recuerdos generan emociones que se apoderan del día a día y no nos permiten actuar de una forma funcional, entonces no es normal. Todas las emociones son normales, siempre y cuando no afecten nuestro funcionamiento diario”, añadió.

Valentina González/ICM


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