IBERO envía víveres a zonas de Morelos y Puebla afectadas por el sismo

Jue, 21 Sep 2017
Este viernes se mantendrá el centro de acopio en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana
  • (Valentina González/IBERO)
  • Cientos de personas se dieron cita en el centro de acopio para ayudar. (Valentina González/IBERO)
  • Llegaron muchos alimentos , medicamentos y materiales de curación. (Valentina González/IBERO)
  • Dra. Patricia Espinosa Gomez. (Valentina González/IBERO)
  • Kiyoshi Osawa, académico de tiempo completo del departamento de comunicación. (Valentina González/IBERO)
  • Diana Barrera y su hija. (Valentina González/IBERO)
  • (Valentina González/IBERO)
  • Poco después del medio día, partió un camión con alrededor de 3.5 toneladas rumbo a Hueyapan, Morelos(Valentina González/IBERO)

Diana Barrera llegó a México hace dos años, junto con su familia, procedente de Bogotá, Colombia. Durante este tiempo, nunca había vivido algo tan impactante como lo sucedido el pasado 19 de septiembre a las 13:14 horas, momento en el que se registró un sismo de 7.1 grados Richter, uno de los más devastadores que ha sufrido la Ciudad de México. 

Mientras la tierra se movía abruptamente, Diana se encontraba sola, en el piso 15 de un edificio  de departamentos, en Santa Fe. En ese instante, pensó en su familia e imaginó lo peor. Con lágrimas en los ojos, agradece que su esposo y sus dos hijos  se encuentren a salvo. Pero lamenta profundamente lo que viven miles de familias que resultaron afectadas tras el sismo. 

“Hay muchas familias que están sufriendo y queremos solidarizarnos con ellas. Los mexicanos son personas agradables, muy queridas y solidarios, por eso sentimos mucho lo que está sucediendo. Venir a ayudar a la IBERO fue por iniciativa de mis dos hijos”, platica Barrera mientras ayuda a pasar los  víveres que llegan a la Universidad Iberoamericana, institución que funciona como centro de acopio. 

Un día después del terremoto, que ha dejado hasta el momento un saldo de 302 personas fallecidas, Diana, su hija y su hijo, acudieron a la IBERO para ayudar en el centro de acopio. Sin embargo, ya eran tantos los voluntarios que no pudieron ingresar a la Universidad. Pero fueron tantas las ganas de ayudar, que este jueves llegaron temprano a las instalaciones para apoyar en la labor de recolección y clasificación de productos. 

Un ejército de estudiantes, académicos e integrantes de la sociedad civil, solidarios, entusiastas e impacientes por ayudar, se sumaron al llamado de la Universidad para hacer donaciones y apoyar con el ingreso, selección y etiquetado de productos; con el armado de cajas y con la transportación de víveres. Mientras que otros se trasladaban a lugares donde necesitaban traductores de inglés y alemán. 

“La IBERO ha puesto todo su entusiasmo. La comunidad universitaria es muy entusiasta y solidaria. Ayer y hoy, desde temprano, ya había muchísima gente, muchísimo apoyo, y mucho entusiasmo. Aún así, nos sigue haciendo falta más apoyo exterior, que nos lleguen mas víveres e insumos, pues estamos mandado la ayuda a los sitios a donde no ha llegado”, señaló la Dra. Patricia Espinosa Gómez, directora de Planeación y Evaluación Institucional de la IBERO. 

De acuerdo con Espinosa, los víveres se están enviando a las comunidades que menos apoyo han recibido hasta el momento, como  es el caso de municipios en los estados de Morelos y Puebla. “Queremos mandarlos a esos sitios, en específico, para que les llegue a la gente directamente, para asegurar que tendrán el apoyo”, apuntó.

La IBERO envió este miércoles un camión grande y seis camionetas con víveres a Jojutla, Morelos. Este jueves, por la mañana, envió cinco camionetas (tipo paquetería), también a ese municipio morelense. Poco después del mediodía, partió otro camión rumbo a Hueyapan, Morelos.

Este viernes, se tiene previsto que parta un camión con víveres a Oaxaca y uno más para Morelos. 

Al respecto, Dr. Juan Eduardo García Hernandez, director de Formación y Acción Social de la IBERO, recomendó paciencia para quienes busquen ayudar en estos momentos de contingencia, pues vendrá la etapa de reconstrucción en donde se necesitará ayuda.

“En la IBERO estaremos pendientes de las zonas afectadas para ver como podemos ayudar. Necesitamos información real de las zonas en donde están las afectaciones, de las instituciones que están en los estados para que nos empiecen a dar información y hacer canales de distribución a las zonas afectadas”, dijo. 

Por su parte, Kiyoshi Osawa, académico de tiempo completo del Departamento de Comunicación, quien participó como voluntario este jueves, destacó el apoyo y entusiasmo de los jóvenes millennials que están apoyando tras la catástrofe. 

“Me tocó el terremoto de 1985 y recuerdo la manera en la que la sociedad se unió para trabajar, ayudar y reconstruir. Esa es misma sensación veo ahora con las nuevas generaciones.  Están entendiendo que es parte de la identidad de la ciudad y de lo que significa vivir en una sociedad como México. Hay que saber como ayudar y estar dispuestos”, comentó Osawa, quien decidió acudir  este día a la IBERO como voluntario, luego de apoyar el miércoles en las zonas afectadas como la colonia Roma, en la Ciudad de México.

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Valentina González/ICM


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